Los días que vienen representan una gran responsabilidad, primero, porque debemos entender que estamos en un momento que, como el anterior, se presenta como histórico y tiene que elevarse como una bisagra entre nuestra realidad actual y un futuro venturoso; segundo, porque  cada uno de los representantes cuentan con un fuerte respaldo popular y tercero, porque el modelo que nos sacó del ostracismo, nos dotó de elementos de infraestructura para no arrancar de cero. Esto implica que, en la agenda futura, la provincia y la ciudad deban reubicar sus prioridades a los efectos de proyectar, en concretos resultados, las expectativas de la ciudadanía.

Este año, en principio, termina con un balance positivo. Muchas cosas hemos logrado, pues la ciudad cuenta con obras de infraestructura importantes; estamos próximos a comenzar obras señeras como la autovía Rada Tilly – Caleta Olivia, estamos próximos  a iniciar las obras del Dique Los Monos, la concreción de la ampliación del Puerto, en fin, con el intendente tenemos que trabajar para que en el primer trimestre del año podamos anunciar el nuevo edificio municipal  y la ampliación de la obra de contención de la costanera norte, planes de vivienda en marcha a efectos de resolver los problemas de empleo y de vivienda, que demanda la ciudadanía.

Esperamos que estas fiestas nos ayuden a pensar que el destino es común y que la única manera de lograr los objetivos es trabajar en forma mancomunada. La ciudad tiene el privilegio de contar con un joven intendente, que logró un fuerte respaldo popular, lo que habla a las claras de que el rumbo adoptado por su administración es correcto.

La ciudadanía cuenta con un Vicegobernador, que no es otro que un querido vecino de la ciudad de Caleta Olivia, que asumió el cargo con mucha responsabilidad. Entre sus expectativas están las de vestir a la región de una verdadera gestión tan ansiada como esperada, mediante la instalación de una agencia de desarrollo regional que dé valor  a las potencialidades productivas de la región.

El Gobernador que supimos concebir en el sano juego democrático, es un militante social con mucho compromiso y con profundo conocimiento de nuestras potencialidades pero también de nuestras debilidades, indicando ellos que será un vector importante de realizaciones, sobre el que pesa la gran responsabilidad  de recuperar el tiempo perdido y la carga positiva que está dada por la sana expectativa que nos generó con su gestión inteligente en horas difíciles.

Ello hace que podamos y debamos, inteligentemente, abandonar las rencillas, que podamos superar nuestras diferencias y juntos trabajar para que el espacio que nos brinda la historia lo podamos aprovechar, para lo cual la comunidad empresarial, las diversas estructuras sindicales, las organizaciones libres del pueblo, todos sin exclusión de ningún tipo, debamos diseñar un bosquejo que nos permita conformar un núcleo de coincidencias mínimas donde el futuro, el trabajo y el desarrollo regional sea nuestro  norte. Estos son los deseos que tengo para el futuro.

Por lo demás,  quiero dejar para  la ciudadanía en  su conjunto un deseo de felicidad y de paz para estas fiestas, donde la reflexión en  familia nos permitirá repasar las cosas que hemos vivido y los muchos motivos que tenemos para emprender con mucha fe y esperanza el futuro.

Dr. Nicolás A. Fernández.

Senador de la Nación.